miércoles, 5 de noviembre de 2008

Restaurante Alto, sutileza y elegancia

Carlos García es un chef venezolano que no necesita presentación; fue galardonado con el "Tenedor de Oro" que otorga la Asociación Venezolana de Gastronomía en el año 2006 y su talento y esfuerzo lo ha catapultado merecidamente a ser uno de los grandes chefs venezolanos. Y hablando de alturas, cenamos ayer en su restaurante Alto, abierto a finales del año 2007 y que ya tiene un privilegiado sitial en la cúspide gastronómica caraqueña.

Su propuesta culinaria es difícil de encasillar, tal como el mismo Carlos sostiene, aunque claramente predominan los ingredientes mediterráneos. Es una cocina ecléctica pero sin fusiones creativas en exceso que convierten a los platos en experiencias de una sola vez; más bien las uniones de García creemos que tienen un balance y elegancia que dejan un buen sabor e invitan al comensal a volver para descubrir aquel plato que también le llamó la atención pero que hubo que sacrificar para una próxima vez.

En un ambiente de tonos sepias, conservador pero con finos toques de diseño, como el suelo y las lámparas de cobre del salón en forma de ramas y hojas alusivas al árbol de caucho de cuyo tronco se desprenden lianas y ramas que bajan hasta dar con el deck de madera de la terraza que escolta el salón. Alto muestra su cocina en vitrina como para invitar a los comensales a descubrir sus sabores con transparencia, mientras su exterior llama a los grupos y parejas a comenzar o terminar la velada con la luna que aparece entre las ramas con el soplar del viento.

En cuanto al servicio de sala, podemos decir que no se les escapó ningún detalle para hacernos pasar una velada excepcional, sobre todo que se nota en su personal la pasión y el agrado de servir, además del conocimiento de las alianzas acertadas que nos recomendaron sin fallar, convirtiendo la experiencia en única.

¿Qué probamos? Tres platos impecables. Primero, un Fondant de queso manchego con escargots y morcillas, ¡espléndido! Como plato fuerte, pedimos un Pargo envuelto en algas nori en caldo de auyama, su cocción estaba perfecta, de lo mejor que hayamos probado del mar en Caracas, además que hicimos una alianza increíble con un Xerez Palo Cortado que nos recomendó nuestro amigo Francisco Baptista y el mismo Carlos. De postre, preferimos la Esfera de chocolate que es derretida con ron de naranja caliente, un rico y divertido final.

Si podemos resumir la experiencia en dos adjetivos, se nos vienen a la mente sutileza y elegancia, así es la nueva cocina de Carlos García, elegante y sutilmente balanceada, felicitamos a todo el equipo de Alto, lo están haciendo muy bien...

15 comentarios:

Vanessa Barradas dijo...

El pargo envuelto en nori con el Palo Cortado creo que quedara como una alianza perfecta y emblematica, a la misma Maria Isabel Mijares le fascino y se sorprendio mucho de la osadia de esta combinacion...dijo que jamas se le hubiera ocurrido... que capaz y ni en España encontraria algo asi...

Buena herencia de Oriol con sus vinos y buena memoria de Carlos al recordar sabores vividos para dar con esta armonia...

Maira dijo...

De verdad que es un lugar que hay que conocer, pero a mí lo que precisamente no deja que me fascine ese lugar es que siento su propuesta gastronómica muy poco arriegada, en cada carta es como si se repitieran los mismos sabores, la morcilla siempre anda mezclada en cada plato o menú, no sé yo pienso que García podría sorprendernos mucho más y le da miedo que los platos dejen de ser comerciales, esa es mi opinión.

Paula dijo...

Oye sabes que por primera ves veo que alguien se atreve a opinar en público algo que yo siempre he pensado. Yo estoy segura que la imaginación y creatividad de Carlos se ven cercenadas o limitadas por su miedo a asumir riesgos. Y coincido en que desde que llegó al éxito ha cambiado muy poco su propuesta. Ojo sigue siendo divina, pero creo que cansa ya un poco que siempre acaricia los mismos sabores y en esencia son como las mismas bases. Me gustaría verlo tomar algo mas de riesgos, claro para uno es fácil decirlo, pero es él quien tiene que pagar la nómina y probablemente por eso debe tratar de ser muy comercial en su propuesta. Siento que no es fuera de serie que te hace llorar de alegría, pero siempre sigue siendo rica, sabrosa, es decir no fascina pero tmpoco defrauda y eso te hace constante. No está mal, pero estoy segura que a muchos les gustaría verlo así sea dos noches al mes con una propuesta mucho mas libre y creativa.

Reinaldo dijo...

Eso es cuestión de gustos, yo entiendo a lo que se refiere Maira pero no estoy de acuerdo, tiene que tener cierto recuerdo su menú de hoy a algunos anteriores porque el sigue siendo el mismo, evoluciona clara pero no es que ahora está poseido por un ente, osea es el mismo cocinero y sus sabores claro que van a guardar cierta similitud, lo cual no me parece para nada mal.

Mariana dijo...

Los platos que publicaron en las fotos se ven deliciosos, esos están en la carta o fue un menú especialmente creado para la gente de Gourmet Launge?
Perdona la indiscreción, si no se puede responder, lo entiendo.

Rubén dijo...

Bien interesantes los dos planteamientos, yo pienso que una propuesta mas arriesgada en Venezuela es eso muy arriesgada y no se puede pensar solamente con el corazón hay que involucrar también la razón.
Mira el ejemplo de Eduardo Moreno en Shayará, eso si que fué arriegado, cocina molecular y tal, pero no hay tanto público lamentablemente para ello, entonces te vas al suelo muy rápido con el tema económico.
Sería un sueño probar esos inventos que uno si puede degustar cuando viaja a otros paises, pero nuestro mercado es muy diferente así que es mejor así como Carlos va.
El lugar además es de los más bellos de Caracas y la propuesta es tal cual lo definen los amigos del blog, sutil, elegante, equilibrada, muy bien pensada.

Maira dijo...

Bueno pero es aburrido a veces siempre pensar con la razón y n dejar que fluyan tus emociones.
Ese planteamiento de ubén es el típico de un hombre, la razón, lo económico y nada de corazón.
Respeto tu opinión, pero para nada me convences, que aburrida la vida si siempre le damos pas a la razón. Bueno hemos debido discutir esto en SIG bajo el tema de macho y hembra, jajaja.
Inclusive, me arriesgué a decir algo que nadie se atreve, así que para mí la razón no rige mi vida. Por cierto, bien sinceros y serios los dueños del blog que publicaron mi opinión aún cuando es algo distinta al artículo escrito por ellos mismos. Se ve que en Gourmet Launge si funciona la libertad de expresión.
Finalmente, aunque la pregunta no era para mí, le respondo a Mariana que los platos que degustaron los amigos de Gourmet Launge están todos en la carta.

James dijo...

Da risa la discusión, pero está buena es fino cuando la gente opina porque se abre mas el abanico de opciones y de conocimientos.
Perdonen mi ignorancia pero que diablos es el palo cortado que dice la muchacha vanessa barradas, lla dijo que sirvieron un pargo envuelto en nori con el palo cortado, no entiendo nori es el alga hasta donde yo sé. Que palo puede tener esa alga o es un palo de otra planta? y luego que una señorita Masisabel dice que ni en España encontraría algo así, pero es que en ningún lugar el alga nori tiene palos, no entiendo como prepararon ese plato.

Mariano Montilla dijo...

Pero Shayará no está mal por el riesgo asumido en la cocina molecular, sino que Eduardo se fue y ya mucha gente prefiere ir a su casa donde está cocinando ahora y no van a Shayará.
Cuando estaba Eduardo siempre era un lío entrar, hasta colas hacía uno, así que el problema ahí no fue el riesgo.

Ramón Andrade dijo...

La cocina vanguardista en extremo no cala en la gastronomía de nuestro país, eso es una realidad, lamentable o afortunadamente, esa es una realidad. La gente prefiere propuestas mas conservadoras y mucho de lo tradicional, comida italiana, cafés a bajos costos y restaurantes de carnes.
Fijense el ejemplo de Sumito, quien es un emblema en nuestro país y ningunos de sus restaurantes de alta cocina pudo llegar a tener éxito.
Carlos hace muy bien en no sobre estimar las papilas de los venezolanos y hacer lo que hace muy bien logrado.

Sebastian dijo...

Pero que triste es que por lo económico y porque el público venezolano apenas esté aprendiendo a apreciar nuestra cocineros, ellos tengan que limitarse y ajustarse a esos gustos tan tradicionales y no puedan incorporar del todo los avances e información que vienen desde el viejo mundo.

Reinaldo dijo...

Yo respeto desde ya todas las opiniones y obviamente los productores del blog que tienen o han tenido en estos días tanta aceptación, ahora bien, lo del riesgo o no quien lo mide? Los cocineros hacen sus propuestas y la gente va o no va. El riesgo del que tanto hablan pareciera estar en la propuesta de los platos, es decir, tradicionales son de muy poco riesgo y no tradicionales son muy arriesgados.
OK mis amigos, y quien define ese riesgo? quien dice que los platos de Carlos son tradicionales y poco arriesgados? porque para mi nadie mas los tiene en su repertorio, así que que bien arriesgados son, o no?
Eso de etiquetar y me perdonan, de arriesgado o no arriesgado un plato es tan pero tan subjetivo, si todo lo que medio tiene morcillas es poco arriesgado habrían quebrado Punta Gril, Maute, Herford, Terrazas, Cristal, etc. Olvidate de esas mentiras que la gente inventa genio es genio y si quieres ver a uno ve a ALTO.

Gustavo dijo...

Triste o no eso es precisamente este tema de discusión, que en nuestro país no hay mucho espacio para pocos inventos, la gente poco sabe comer así que todo depende de tu habilidad de hacerlos entender que reciben a cambio.

Diego dijo...

Yo creo que la gente cada día mas está buscando propuestas mas honestas y que sobre todo no te estafen, buscan pagar lo justo por lo que reciben a cambio y es normal. Lo que sí pienso es que los cocineros que inventan mucho se enrredan porque nuestros comensales siguen siendo mas o menos incultos en este tema.
Poca gente le agrada probar los menú de degustación, siempre se encierran en la carne o el pescado, ni hablar del plato de pasta o el carpaccio, no es que esté mal sino que comercialmente no te da la base, porque solo un grupito puede apreciar esa cocina, y lamentablemente ese pequeño grupo de comensales se pasea por muchos lugares para gastar su dinero, así que debes basarte en el grupo de comensales comunes y silvestres que son más numerosos y a ese grupo no le gustan tanto los inventos.

Rack dijo...

Secillamente excelente!! El lugar es maravilloso y por momentos se siente como si estuvieras en otro país.
La comida es increíble por la combinación de sabores.
Quedé fascinada con el fondant de queso! Felicidades y que sigan los éxitos y la buena mesa!