miércoles, 18 de marzo de 2009

La última cena del Titanic se degusta en Madrid

Ya han pasado casi cien años desde que ocurrió la desgracia del "Titanic", uno de los trasatlátincos más lujosos que se han construido. El Hotel Palace de Madrid, hasta el 19 de abril, estará rememorando el menú a la carta (diez platos) ofrecido la noche del 14 de abril de 1912 en el VIP de la Primera Clase, cuando el amasijo de hierro colapsó al chocar con un iceberg.

El menú 'A la carte' fue diseñado por el gurú gastronómico Augusto Escoffier. Constaba, en total, de quince platos. 'Ostra con cava volouté y salsa holandesa', 'consomé Olga', 'salmón al vapor con salsa muselina y pepino', 'filet mignon lili', 'pollo salteado a la lionesa', 'cordero con salsa de menta', 'pato asado con salsa de manzana', 'solomillo de ternera con patatas chateau', punch a la romana', 'pichón al horno', 'espárragos a la vinagreta', 'paté de foie gras', 'tarta Waldorf', 'melocotones en gelatina con licor de chartresses' y 'bizcochos con helado de chocolate o vainilla'.
El Hotel Palace recortó la oferta a diez platos. El cliente debe elegir entre el filet mignon o el pollo salteado, y entre el cordero, el pato y el solomillo. De los tres postres también se tiene que quedar con uno. Precio, 50 euros. Incluye el IVA, pero no los vinos. "Resultaba técnicamente imposible reproducir los vinos que tomaron aquel día", explicó Paloma García, relaciones públicas del establecimiento. "Lo que hacemos es ofrecer una carta de vinos que pueden evocar, de alguna manera, los de entonces".

La propuesta del hotel coincide con la exposición "Titanic. Objetos reales, historias reales", 230 recuerdos que fueron rescatadas del lecho marino, en el océano Atlántico, a 3.800 metros de profundidad. Por la muestra (calle Goya, cinco) han pasado hasta el momento 50.000 personas.

Algunos de los ingredientes utilizados en la confección de las recetas son hoy comunes, pero entonces constituían un auténtico lujo al alcance de muy pocos. Cien cocineros se encargaban de los diferentes restaurantes del navío. Para poder alimentar a sus pasajeros transportaba 40.000 kilos de carne, 36.000 naranjas, 200 barriles de harina, 16.000 limones y 40.000 huevos, entre otros muchos productos. El barco llevaba 12.000 platos, 2.000 saleros, 1.000 tenedores para ostras y 2.000 copas de vino, entre otros utensilios. Algunos de estos objetos se pueden contemplar en la exposición.